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COMITÉ NACIONAL EN ELX        04-09-2010

Alarte: "Todos los recursos y esfuerzos de la Generalitat se destinarán a un único objetivo: no dejar a ningún valenciano abandonado"

El líder de los Socialistas Valencianos se muestra convencido de que el próximo 22 de mayo "va a haber cambio político si demostramos el coraje, la decisión y la fuerza de este gran partido"
Alarte:

Intervención íntegra del secretario general de los Socialistas Valencianos, Jorge Alarte.

Compañeros y compañeras, buenos días a todos y a todas.

Quiero en primer lugar darle las gracias a Alejandro Soler, vicesecretario general de los Socialistas Valencianos y alcalde de Elx que, como anfitrión, nos ha dado la bienvenida en este Comité Nacional Extraordinario que hoy celebramos en esta ciudad.

Era mi compromiso ante el Comité Nacional unirnos a los actos conmemorativos del centenario del nacimiento de Miguel Hernández, del poeta del pueblo.

No había mejor manera de celebrarlo que reunir el máximo órgano entre congresos de nuestro partido, aquí en Elx, junto a los ilicitanos e ilicitanas; y en breve iremos también a Orihuela.

Que se reúna el Comité Nacional de los Socialistas Valencianos aquí en Elx es además todo un símbolo.

El Ayuntamiento de Elx es la institución más importante que nosotros los Socialistas Valencianos gobernamos en la Comunitat. Elx es referente de un gobierno transformador del que nos sentimos orgullosos, como nos sentimos de todos nuestros alcaldes y alcaldesas.

Y su alcalde es también un referente del que me siento orgulloso, como nos sentimos todos los socialistas. Alejandro es, además, amigo; de esos con los que uno sabe que siempre puede contar y del que siempre recibe la sinceridad cuando las cosas nos gustan, y también cuando no.

Compañeros y compañeras del Comité Nacional, sin duda cada cita electoral, cada vez que se convoca a los ciudadanos y las ciudadanas a expresarse y a decidir en las urnas sobre nuestro futuro colectivo como pueblo, es importante.

Por esa razón hoy iniciamos la carrera real y cierta, la de verdad, hacia las elecciones del 22 de mayo de 2.011.

541 alcaldías, las presidencias de las tres diputaciones provinciales y el gobierno de la Generalitat están en juego. El futuro de los valencianos y las valencianas.

Pero estas elecciones coinciden con un tiempo de cambio, con un antes y un después en la historia reciente de nuestra Comunitat y de España. Los valencianos y las valencianas afrontamos una difícil encrucijada. No son unas elecciones más.

El 22 de mayo estamos llamados a dar respuesta a la peor crisis institucional, política, económica e institucional de los 30 años de historia de nuestra recuperada autonomía en 1979. Debemos ser conscientes del reto histórico al que tenemos que hacer frente.

Nosaltres, els Socialistes Valencianas, contruïrem entre 1983 i 1995 pràcticament tot allò del que aquesta Comunitat pot sentir-se hui orgullosa.

En aquell temps afrontàrem el repte de desenvolupar les institucions d’autogovern, de construir una administració moderna i avançada, de normalitzar l’ús de la nostra llengua.

Vàrem establir les bases d’un incipient estat del benestar, en educació, en sanitat i en polítiques socials. Vàrem desenvolupar polítiques mediambientals destinades a conservar i planificar el desenvolupament estratègic del nostre territori i el nostre urbanisme.

Nosaltres alçàrem els pilars d’un espai econòmic valencià que aspirava a competir a l’exterior, amb un important pés de la seua indústria i de l’economia real.

I em sent orgullós d’aquell temps, d’aquell esforç de transformació liderat per Joan Lerma. És hora que, sense complexes, per poder construir un temps nou i una pàgina nova en la història de la Comunitat, reconeguem la nostra feïna per ser plenament conscients que som capaços de governar aquesta terra de nou.

Molts dels que esteu ací vàreu ocupar responsabilitats importants en aquell temps, i generosament seguïu contribuint a aquest projecte amb lleialtat, però deixant que altres construïm -amb la vostra ajuda- una nova proposta dels Socialistes Valencians. Sabem fer-ho. Aquest és un gran partit amb vocació de govern i de liderar.

Conèixer i reconèixer el passat és necessari, però no és suficient per construir un futur millor.


1995 inauguró un largo tiempo de gobiernos de la derecha. Que serán recordados por la confusión entre lo público y lo privado, por los que buscan la impunidad de aquellos que no respetan la ley y que practican la corrupción como parte del sistema.

Un tiempo marcado también por los que creen que las instituciones son suyas y que la democracia es sólo una excusa para seguir gobernando. Por los que no respetan al adversario, sino que lo persiguen y lo invisibilizan.

15 años de despilfarro, de deuda, de hipotecas, de grandes fastos, de mucha propagada y de la exaltación del exceso, del abuso y la devoración del territorio y de cuantos recursos disponíamos.

15 años malgastados a pesar de ser 15 años de coyuntura económica favorable. Y 15 años en los que se ha abierto una gran herida: se han dañado seriamente los servicios públicos que garantizan las condiciones básicas de vida de los valencianos y las valencianas.

Tanto y tanto dinero a lo largo de estos años que no ha sido invertido en lo único que podría justificar hoy la descomunal deuda del gobierno valenciano y la quiebra de la Generalitat. Ninguno de esos recursos se ha gastado en mejorar las condiciones de vida de la gente.

Abandonaron a los valencianos y las valencianas en favor de los focos, la propaganda, la imposición de sus valores ideológicos, la degradación de la democracia y a favor de sus amigos de la trama Gürtel.

Si el día 6 de febrero, en el anterior Comité Nacional, os dije que no había gobierno de la Generalitat, hoy os digo que ni siquiera queda detrás de él un partido político solvente y que cumpla los mínimos exigibles en cualquier democracia.

Los dirigentes del PP Valenciano son, sin duda, los dirigentes políticos más degradados, corroídos y devaluados que jamás hemos tenido en la historia de la Comunitat.

El esperpento de Camps es el esperpento permanente de todo cuanto le rodea en su gobierno y en la dirección del Partido Popular en Alicante, Valencia y Castellón.

Son muchos los militantes de base de PP, o anónimos concejales y concejalas, que también se sienten avergonzados de Camps y de quien les dirige en su partido.
La incapacidad de hacer frente a la situación derivada de la crisis económica, la parálisis absoluta, el discurso trasnochado y el desprecio a la gente.

Cada día que pasa con el gobierno de Camps la situación se agrava y pone más en peligro el futuro de los valencianos y las valencianas.

El mundo ha cambiado. España y la Comunitat Valenciana, también. Y es tiempo de grandes reformas. De liderazgo, de valor político, de honradez y de compromiso.

La primera vez que me dirigí a la Comisión Ejecutiva Nacional, y también a este Comité Nacional, os dije que quien sea capaz de liderar este tiempo de cambio e incertidumbre y de dar respuesta a la crisis será quien gane las elecciones del 22 de mayo.

Por eso las del 22 de mayo no son unas elecciones más, son un cambio de ciclo histórico.

Y la encrucijada consiste en más Partido Popular -que es más crisis, más paro, más valencianos abandonados, más propaganda y menos democracia- o nosotros, los Socialistas Valencianos: un instrumento de cambio para este tiempo, para afrontar la incertidumbre y para liderar los cambios.

15 largos años de gobiernos del PP, en los que nosotros insistimos año tras año, en pedir un cambio de rumbo, en advertir de las terribles consecuencias de los errores que a diario se cometían. En exigir un desarrollo sostenible y una gestión eficaz de los recursos públicos.

Tenemos que ser capaces de hacer algo más que proponer medidas eficaces y programas llenos de propuestas. Eso es algo que haremos sin duda, que hacemos, que estamos elaborando contando con todos, que serán las mejores y que abordarán todos y cada uno de los campos de la acción pública.

Pero por encima de estas propuestas y acciones concretas tenemos que ser capaces de explicarles a los valencianos y las valencianas que tenemos un proyecto, una idea para el futuro de nuestra comunidad. Y ésta es la tarea.

Quiero proponeros que la creación de empleo y la reactivación de nuestra economía sea el primer gran eje de nuestro proyecto para la Comunitat. Que los más de 600.000 parados valencianos sean nuestra preocupación constante.

Después de las propuestas de AVE, de la CEV y de las organizaciones sindicales, el gobierno valenciano ni tan siquiera ha esbozado una propuesta de política económica.

Porque no la tiene, porque la suya es la de siempre, la que nos ha llevado a esta situación. No tienen otra.

Nosotros hemos propuesto el Programa para el Saneamiento y Reforma de la Economía Valenciana que presentamos el 11 de mayo y que es nuestro instrumento, nuestro proyecto para aumentar la competitividad de nuestra economía y de nuestras empresas.

Para una nueva reindustrialización moderna en clave de innovación, de desarrollo, de talento y excelencia, y una apuesta por la formación y las universidades.

Nuestro proyecto para crear un marco institucional estable que facilite la inversión y la creación de empleo. Nuestro proyecto económico para proponerle a la gente un nuevo concepto de prosperidad que dé respuesta a este mundo cambiante.

La prosperidad ya no será construir miles y miles de casas cada año, sino apostar por la rehabilitación y la recuperación urbana. Por la eficiencia energética, por recuperar los barrios degradados. Por construir sólo lo necesario para poder financiar un desarrollo sostenible y unas mejores políticas públicas de derechos para la gente.

Tenemos que dejar de gastar e invertir en lo que genera valor sólo durante su construcción –abonando así el terreno a la especulación- y comenzar a invertir de manera prioritaria en lo que crea riqueza todos los días, en lo que genera valor de manera continua e incesante.

Y eso, compañeros y compañeras, significa invertir en nuestros trabajadores y trabajadoras y en nuestras empresas.

En definitiva, son los valencianos y las valencianas -los trabajadores y los empresarios- los que con su esfuerzo y su potencial nos pueden sacar de la crisis en la que nos encontramos. Son sus cerebros, sus manos y su sudor.

Pero será muy difícil que lo consigan si nadie invierte y confía en ellos. Los Socialistas Valencianos tenemos el objetivo irrenunciable de transformar en realidad las capacidades de todos nuestros ciudadanos y de todas nuestras empresas.

Por eso, la nueva prosperidad será la que apueste por la formación de las personas, por nuestras escuelas, nuestros institutos y por una enseñanza de calidad para todos. Por el desarrollo de la cultura y las políticas de igualdad. También la igualdad en el desarrollo tecnológico.

La idea de progreso y de prosperidad ya no volverá a ser devorar el territorio, especular y endeudarnos hasta comprometer nuestro futuro.

Y no rehusaremos ningún debate. Queremos ser más competitivos, pero no a base de reducir costes medioambientales o sociales.

Queremos ser más competitivos a base de empleo de calidad, de hacer las cosas mejor, de trabajar más y mejor y de apoyar a nuestras empresas y a los que están dispuestos a, desde el esfuerzo, crear riqueza.

Crear empleo y reactivar nuestra economía exigirá también un amplio programa de reformas de nuestras instituciones económicas, de la planificación de nuestras políticas agrarias, medioambientales e industriales.

Crear empleo y reactivar nuestra economía exigirá un proceso de saneamiento y reforma a fondo de la Generalitat Valenciana.

Cada día que pasa el prestigio, la credibilidad y la reputación de nuestras instituciones está más en peligro.

Todo el mundo en España piensa que no somos capaces ni de pagar la factura de la luz, el teléfono o lo más básico en el funcionamiento de un hogar, o en este caso, de la Generalitat.

Quien contrata con la Generalitat lo hace pensando que lo hace con un insolvente. Hay que ser valientes. Reformar a fondo nuestra administración, reforzar lo público, reducir y replantear los 130 entes autónomos, y acabar con las gigantescas deudas del grupo Grandes Proyectos Temáticos y de CIEGSA, con las de la Televisión Pública (Canal 9) que no es capaz de pagar ni la gasolina de sus coches o la factura del futbol.

Y en nuestro objetivo de crear empleo y reactivar la economía, además de las grandes reformas de fondo, del cambio de modelo productivo, necesitamos actuar de urgencia con programas de formación y empleo para los miles de jóvenes que engrosan las filas del paro, que se fueron del sistema educativo, que no tienen más experiencia que la construcción y que ahora carecen de oportunidades.

Los más de 600.000 parados, la caída de la renta de los valencianos y un sinfín de indicadores certifican el fracaso del proyecto de la política económica de Camps. Y junto a todo esto, la incapacidad de Camps de defender los intereses de nuestra Comunitat.

La debilidad en la que nos ha sumido ha colocado a nuestras cajas de ahorro en un callejón sin salida. Somos la única comunidad autónoma de grandes dimensiones que se quedará sin referencia alguna en el nuevo mapa del sistema financiero español.

Camps ha sido incapaz de generar el consenso social necesario para defender un instrumento económico , las cajas de ahorro, cuya principal función es financiar a nuestras empresas y a las familias, y crear riqueza.

Demasiadas aventuras y demasiado jugar con las cajas de ahorro y el dinero de los valencianos y las valencianas.

Nosotros hemos actuado con responsabilidad, vamos a seguir actuando con responsabilidad, pero no vamos a dejar de denunciar el fracaso del Partido Popular.

Camps arruina todo lo que toca: nuestras cajas, nuestra economía, a su propio partido y hasta el último de los servicios públicos.

Creación de empleo y reactivación de nuestra economía. Y nuestro segundo gran objetivo, de nuestro proyecto para la comunidad, apostar por la enseñanza, por la sanidad, por la dependencia, por las políticas sociales, por la cultura, por las políticas públicas que hacen que la gente viva mejor.

No dejaremos abandonado a ningún valenciano. Nunca más nadie en esta comunidad tendrá la duda de si podrá seguir en la residencia de la tercera edad en la que está; ni verá el día siguiente con incertidumbre precisamente en unos momentos de su vida en los que debería tener toda la estabilidad, el apoyo y la dignidad posibles.

No es casual que a mitad de agosto intentaran sacar de las residencias de la tercera edad a 1.800 de nuestros mayores. Sólo estaban probando para dar un paso más en desmontar el estado del bienestar y en reducir los derechos de la gente.

No dejaremos abandonado a ningún valenciano. Profesores que se despiden, más masificación en las aulas, colegios e institutos que se abandonan y nunca se construyen, la asfixia permanente de nuestras universidades…

Las familias de la comunidad viven con preocupación el deterioro cada vez más alarmante de nuestra enseñanza. La educación es un elemento imprescindible para salir de esta crisis, para formar a las personas, para garantizar el mejor patrimonio de aquellos que tienen que construir el futuro de nuestra sociedad.

No dejaremos abandonado a ningún valenciano. A los miles y miles que esperan que alguien les reconozca los derechos de la Ley de la Dependencia. Ya sé que lo digo siempre, pero no voy a dejar de decirlo, de comprometerme en todas mis intervenciones públicas: son miles y miles a los que les niegan sus derechos Cotino, Camps y el PP.

No dejaremos abandonados a los que construyen la cultura de verdad en esta Comunidad: las bandas de música, las escuelas de música que pueblo a pueblo generan espacios de creatividad, de la cultura que nos identifica y que de verdad nos hace valencianos. A los creadores, a los que les cierran las salas o les persiguen por expresarse libremente.

No dejaremos abandonados a los ciudadanos y ciudadanas que acuden impotentes a nuestra sanidad y que esperan 8, 9 ó 10 meses, o un año, a que alguien les atienda en un centro de especialidades.

No vamos a dejar abandonados a los que llevan 10 años esperando a que se construya el hospital La Fe mientras otras cosas van siempre delante de aquello que sirve a la gente para vivir mejor.

Y no dejaremos abandonado a ninguno de los parados de nuestra Comunidad con políticas sociales para ayudarles en un tiempo de dificultad.

Ninguno de nuestros programas electorales, ni de nuestras iniciativas serán apuestas por inversiones multimillonarias. Y hoy es incluso difícil saber cuánto será el dinero y los recursos reales que quedan en las esquilmadas y profundamente deterioradas finanzas de la Generalitat.

Pero los valencianos y las valencianas han de saber que el día que gobernemos será el primer día de un tiempo en el que todo lo que tengamos, todos los recursos de esta sociedad, todas nuestras capacidades, serán para invertir en la gente: en educación, en sanidad, en dependencia y en las políticas de bienestar.

Todos los recursos y los esfuerzos de la Generalitat se destinarán a un único objetivo: no dejar a ningún valenciano abandonado. Ese será realmente el inicio de un tiempo distinto.

Un proyecto de verdad para nuestra tierra ha de tener tres grandes pilares: un modelo de crecimiento de empleo y generador de riqueza. Un modelo de derechos y de servicios públicos. Y un proyecto para la comunidad, un proyecto de convivencia, de democracia y la capacidad de que todos nos sintamos orgullosos de ser valencianos y valencianas.

Yo me siento orgulloso de ser valenciano. No tenemos ningún complejo. Sabemos bien cual es nuestra bandera, nuestra lengua y nuestra tierra. No necesitamos decirlo día a día.

No necesitamos escondernos detrás de ella para esconder las miserias, ni hablar del calor o los ansiolíticos, ni echarle la culpa a nadie de las cosas que aquí pasan.

Porque eso y sólo eso es en lo que se han convertido Camps y el PPCV: un esperpento de gobierno y un esperpento de partido.

Me propongo no dejarles ni un centímetro de espacio en la defensa de nuestra idea de Comunitat, de defensa de esta tierra y de su gente. Pero quiero que construyamos el orgullo de ser valencianos, desde la dignidad, la libertad y la democracia. Esta es la diferencia.

Estoy convencido de que va a haber cambio político. Creo sinceramente que si demostramos el coraje, la decisión y la fuerza de este gran partido y de sus ideas, de nuestro proyecto para la Comunidad, habrá cambio.

Si el 21 de mayo, el día de reflexión la gente se sienta en su casa y piensa en la responsabilidad colectiva de decidir qué hacer el día 22, habrá cambio.

Porque yo, nacido en esta tierra a la que reconozco como la Comunitat Valenciana, estudié ya en valenciano y aprendí en el colegio que la Generalitat y las Cortes son el espacio de democracia y la garantía del mejor futuro para los valencianos y las valencianas.

Y el 21 de mayo, la gente se sentará y pensará dónde estábamos en 2007 cuando nos dijeron que con el PP íbamos a ser ricos siempre, nos dijeron que a base de fiestas y grandes eventos seríamos invencibles ante cualquier crisis y que el dinero no tendría límite.

¿Qué importaba lo que pasara con nuestro territorio? Sólo mucho Álvaro Pérez, mucho Canal 9 y mucho Camps. No sabíamos de verdad quienes eran. Tampoco conocíamos las consecuencias de todas aquellas políticas.

Y cuando la gente se siente a pensar qué hacer el 22 de mayo, si reflexiona sobre lo que hoy vivimos -que nada tiene que ver con la realidad inventada en 2007- y sobre lo que hoy sabemos, habrá cambio.

Pero si además, entre todos nosotros conseguimos que la gente no se resigne a que este sea nuestro único futuro, si creen que nosotros somos un instrumento de cambio -porque lo somos- y confía en el proyecto que estamos construyendo, entre todos, habrá cambio.

Los muchos votantes del PP, honrados, esperan una alternativa porque están también decepcionados con lo que ven y no se sienten orgullosos de Camps, de Fabra, de Ripoll ni de todo lo que estamos viviendo.

Así que reclamo para nosotros la responsabilidad histórica de actuar con coraje. Orgullosos de ser valencianos de verdad.

No volveremos a ser una sociedad próspera ni a crear riqueza si no tenemos de verdad una sociedad plenamente democrática.

Y acabaré contándoos un ejemplo que contaba hace poco a nuestros diputados y senadores.

A finales de septiembre se repetirá un espectáculo en el Teatre Micalet. Primero fue a la Universidad de Valencia a finales de julio. El espectáculo se llama “Zero Responsables”. 40 actores, actrices y creadores valencianos, a instancia de la Asociación de Víctimas del 3 de julio, pusieron en escena este espectáculo.

Dos mujeres se sentaban en la primera de las escenas. Viajaban en un transporte público y hablaban sobre Valencia. La una le decía a la otra que “València, la Comunitat Valenciana, estava molt bonica”, que “les falles” (y podria haber dicho cualquier otra de nuestras fiestas), estaban muy bonitas. Y recuerdo que también hablaban de nuestras playas. “València està molt bonica”.

Y la otra le recordaba que las fallas ya existían hace muchos años y que no eran cosa del Partido Popular. Que nuestras playas las habían llenado de grúas. Y así secuencia a secuencia.

Por allí pasaban todos: Álvaro Pérez, una televisión valenciana indigna, Camps encerrado en su propaganda y secuestrado por todo cuanto ha consentido, el accidente del metro… Todos los personajes expresaban libremente que no estaban orgullosos de quién nos gobierna, de qué han hecho con Valencia y de cuál es la realidad que vivimos.

Quiero aseguraros, y ese es nuestro modelo de convivencia, el tercer gran pilar de nuestro proyecto para la Comunitat Valenciana, que la gente se sentirá orgullosa de ser valenciana, claro que sí. Pero también se sentirá orgullosa de quienes la gobiernan, de la democracia, de nuestras instituciones y de todo cuanto hagamos en el futuro.

Y sólo una referencia interna sobre nuestra vida de partido. Para animar a todo el mundo a que se exprese en libertad, a que ejerzamos la democracia sin más, a que nadie se sienta coartado. Pero que también lo hagamos juntos: sumemos todos para sumar a miles y miles de valencianos y de valencianas.

Sin miedo a la democracia, a la libertad, pero desde la fraternidad y sólo con un objetivo: cambio político en la Comunitat Valenciana.

Son miles y miles los valencianos y valencianas que esperan de nosotros una respuesta. Ni una sola concesión a la derecha, ni un solo mensaje para ayudar a la derecha.

Vull donar-vos les gràcies a tots i totes per a què continueu en aquesta tasca i amb aquest compromis, però vull donar-li les gràcies a Ximo Puig per la seua generositat i pel seu compromís en especial. Les circumstàncies polítiques de la nostra Comunitat i d’Espanya exigeixen que, des de la llibertat i la democràcia, siguem capaços de sumar.

Y como os digo, decisión, fuerza y compromiso.

Hoy puedo hablar porque ya ha pasado algún tiempo. Y más aquí en Elx. Pero me siento orgulloso de ser valenciano, y de este partido, por haber defendido el Trasvase Tajo-Segura. Y no voy a explicar más detalles pero el Estatuto de Castilla La Mancha está retirado: ni 6.000 hectómetros de reserva, ni 2.000, ni 0. Nada de lo que pretendían algunos, ante los que claudicó Camps, para acabar con el trasvase.

Compromiso y decisión, fuerza y coherencia para no comprometer nuestra dignidad y nuestros valores ante el chantaje de aceptar unos cuantos puestos en las cajas de ahorro para no hablar de Gürtel.

Compromiso, fortaleza y decisión para no ceder y defender ante la justicia lo que no nos dejaban defender en las Cortes: la honradez, la ética y la tolerancia cero ante la corrupción, ante Camps, ante tanto Gürtel, tanto Ripoll y tanto Fabra.

Compromiso, decisión y valentía para romper la invisibilización de la televisión pública valenciana, de Canal 9. Para convertir la realidad de la degradación democrática en esta comunidad en denuncia permanente ante toda España y los medios de comunicación nacionales. Para romper el silencio.

Compromiso para situarnos al lado de las víctimas del accidente del metro del 3 de julio, para que no queden invisibilizadas y nadie les olvide.

Y ahora, compañeros y compañeras, compromiso, decisión y fuerza, para juntos -y da igual los palos que nos pongan en las ruedas- ganar las elecciones del 22 de mayo.

Y optimismo. Los proyectos que de verdad son transformadores, los que cambian la vida de la gente, son los que son capaces de transmitir luz al final de túnel, aunque todavía sea difícil verla.

Ya está bien de caer en las trampas de tanto agorero, de tanto pesimista estructural y de tanta falta de esperanza. Dirijámonos a lo mejor de los seres humanos, a su mejor parte. Desde el cerebro y el corazón, desde la confianza en la gente.


Muchas gracias.

 


SOCIALISTES VALENCIANS PSV-PSOE

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